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Juella en la Quebrada de Humahuaca, Jujuy

Juella es un pequeño pueblo, de aproximadamente 300 habitantes, ubicado en el centro de la Quebrada de Humahuaca, en la provincia de Jujuy. Se encuentra a 2500 m.s.n.m. El pueblo está en el medio de la Quebrada de Juella, a 3 km hacia el oeste de la RN 9. El acceso es relativamente bueno por un camino de ripio que bordea el río que da nombre al pueblo.

Juella es bien pequeño, consta de una calle principal y dos secundarias que la cortan. Posee pocas despensas y almacenes que no abren durante el horario de la siesta y muy poca oferta hotelera. El turismo de Juella es muy peculiar. Por eso te recomendamos que consultes bien antes de elegirlo como destino para hospedarte.

¿Deseas alejarte un poco de la rutina no sólo espacialmente sino también temporalmente? La geografía de este pequeño poblado, rodeado de montañas amarillas, anaranjadas y rojas, sus peculiares siembras, arboles y su autóctona población sumida en una rutina diaria agricultora hacen del pueblo de Juella un atractivo ideal para aquellas personas que desean conocer un antiguo poblado del noroeste argentino en su estado puro y natural. Los tiempos corren, las velocidades se aceleran y sin embargo Juella parece haberse mantenido al margen de los dictámenes de Cronos, quien, según los antiguos griegos, todo lo devora.

El poblado de Juella tiene una mística única aunque caracteristica de los pueblos andinos. Actualmente pocos de entre ellos conservan aquel tipo de rutina, que visto desde nuestra sociedad occidental del siglo XXI sería justamente lo contrario a una rutina.

Te recomendamos caminar las callecitas y perderte entre los álamos y los durazneros que se encuentran al margen del río Juella. Por la tarde corre una brisa muy característica que hace que ya sea tradicional el “fresco paseo de la tarde por entre aquellas hermosas y silenciosas moradas”. En Juella podes realizar un impactante tour hacia el Pucará de Juella, una fortaleza pre-incaica que a diferencia del Pucará de Tilcara no ha sido reconstruido. El acceso al mismo debe ser previamente autorizado por la familia que resguarda y preserva el sitio arqueológico.

Si eres un viajero aventurero puedes (con guía) seguir el río Juella hacia arriba hasta llegar a la última casa (un trekking de 6 horas o una cabalgata de 2 horas), en donde nace el río, para compartir un día de trabajo con Don Lorenzo, un campesino ermitaño que rara vez baja al pueblo para ver en qué estado se encuentra el mundo.